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12- Autoridad, Rebeldí­a y Sujeción III

 

 

 

Academia Ciclo 1

Clase 12

AUTORIDAD REBELDÍA Y SUJECIÓN 3

Esta es la tercera semana en la cual estamos enfocando los temas de autoridad, rebeldía y sujeción. La razón por la cual hemos querido hacerlo así tiene mucho que ver con el peso de estos temas en la Biblia y delante de Dios. Entender correctamente estos principios, en muchos casos, determinará la diferencia entre vidas cristianas mediocres y vidas cristianas que ensanchan los muros del reino de Dios.

El Salmo 139 dice:

1 ¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía! 2 Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y baja hasta el borde de sus vestiduras;

Este texto, que se celebra tanto entre hermanos, realmente es una tremenda enseñanza sobre el corazón de Dios y contiene detalles implícitos de cómo es que Dios envía bendición y vida eterna.

Fíjate que el aceite, que es símbolo del poder y la gracia de Dios (recuerden que los reyes eran ungido con aceite), corre de una manera muy especifica en el salmo 139. Corre desde la cabeza hacia abajo. Para Dios enviar su bendición las cosas tienen que estar en orden. De no existir este orden sería como echar agua en un cubo sin fondo. Se desperdicia y nadie sale beneficiado.

También es de relevancia resaltar que la figura sobre la cual este aceite es derramado es Aarón. Él es la representación de la autoridad de Dios. Aarón es el primer sacerdote. El es señalado por Dios como el que estará ante su presencia en representación del pueblo. El y sus hijos cargarían con esta responsabilidad. No quiero que confundan el sacerdocio con el ministerio de los levitas. Los levitas servían en el templo y como especie de “asistentes” de los sacerdotes. Los levitas tenían a su cargo mucho del mantenimiento y hasta algunos oficios dentro del tabernáculo y posteriormente el templo. Es curioso que en tantos lugares la Biblia liga bendición con autoridad. Seremos bendecidos cuando operamos en, y nos sujetamos a, la autoridad establecida de Dios. De hecho, reconociendo nuestra autoridad la Biblia nos llama, en 1 Pedro 2.9, de la siguiente forma: 

9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, e pueblo adquirido por Dios, f para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

Este texto es en gran manera valerosa. Queda resaltado que el deseo de Dios de que ocupemos esa posición de autoridad que El ha establecido para nosotros. Lo afirma en la forma en que este texto nos define. Somos llamado “REAL SACERDOCIO”. A través de tu y yo ocupar nuestra posición muchos serán bendecidos. 

Queremos hoy revisar un último ejemplo que nos permitirá desprender una serie de detalles sobre los principios de autoridad rebeldía y sujeción. Les recuerdo que estos principios están íntimamente relacionados uno con los otros 

TIERRA DE LECHE Y MIEL

En el libro de Números queda reflejado uno de los momentos más intensos que pasa Moisés como líder del pueblo de Israel. Hubo un momento en el cual el pueblo se subleva contra su liderazgo. Números 16 nos presenta el recuento:

1 Coré hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, y Datán y Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, de los hijos de Rubén, tomaron gente, 2 y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de renombre. 3 Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová? 4 Cuando oyó esto Moisés, se postró sobre su rostro; 5 y habló a Coré y a todo su séquito, diciendo: Mañana mostrará Jehová quién es suyo, y quién es santo, y hará que se acerque a él; al que él escogiere, él lo acercará a sí. 6 Haced esto: tomaos incensarios, Coré y todo su séquito, 7 y poned fuego en ellos, y poned en ellos incienso delante de Jehová mañana; y el varón a quien Jehová escogiere, aquel será el santo; esto os baste, hijos de Leví. 8 Dijo más Moisés a Coré: Oíd ahora, hijos de Leví: 9 ¿Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado de la congregación de Israel, acercándoos a él para que ministréis en el servicio del tabernáculo de Jehová, y estéis delante de la congregación para ministrarles, 10 y que te hizo acercar a ti, y a todos tus hermanos los hijos de Leví contigo? ¿Procuráis también el sacerdocio? 11 Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os juntáis contra Jehová; pues Aarón, ¿qué es, para que contra él murmuréis? 

12 Y envió Moisés a llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab; mas ellos respondieron: No iremos allá. 13 ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente? 14 Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas. ¿Sacarás los ojos de estos hombres? No subiremos.

15 Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo a Jehová: No mires a su ofrenda; ni aun un asno he tomado de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal. 16 Después dijo Moisés a Coré: Tú y todo tu séquito, poneos mañana delante de Jehová; tú, y ellos, y Aarón; 17 y tomad cada uno su incensario y poned incienso en ellos, y acercaos delante de Jehová cada uno con su incensario, doscientos cincuenta incensarios; tú también, y Aarón, cada uno con su incensario. 18 Y tomó cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, y echaron en ellos incienso, y se pusieron a la puerta del tabernáculo de reunión con Moisés y Aarón. 19 Ya Coré había hecho juntar contra ellos toda la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión; entonces la gloria de Jehová apareció a toda la congregación. 20 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo: 21 Apartaos de entre esta congregación, y los consumiré en un momento. 22 Y ellos se postraron sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿no es un solo hombre el que pecó? ¿Por qué airarte contra toda la congregación? 23 Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo: 24 Habla a la congregación y diles: Apartaos de en derredor de la tienda de Coré, Datán y Abiram.

25 Entonces Moisés se levantó y fue a Datán y a Abiram, y los ancianos de Israel fueron en pos de él. 26 Y él habló a la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres impíos, y no toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcáis en todos sus pecados. 27 Y se apartaron de las tiendas de Coré, de Datán y de Abiram en derredor; y Datán y Abiram salieron y se pusieron a las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, sus hijos y sus pequeñuelos. 28 Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de mi propia voluntad. 29 Si como mueren todos los hombres murieren éstos, o si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres, Jehová no me envió. 30 Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová.

31 Y aconteció que cuando cesó él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. 32 Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. 33 Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación. 34 Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos; porque decían: No nos trague también la tierra. 35 También salió fuego de delante de Jehová, y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso.

36 Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo: 37 Di a Eleazar hijo del sacerdote Aarón, que tome los incensarios de en medio del incendio, y derrame más allá el fuego; porque son santificados 38 los incensarios de estos que pecaron contra sus almas; y harán de ellos planchas batidas para cubrir el altar; por cuanto ofrecieron con ellos delante de Jehová, son santificados, y serán como señal a los hijos de Israel. 39 Y el sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce con que los quemados habían ofrecido; y los batieron para cubrir el altar, 40 en recuerdo para los hijos de Israel, de que ningún extraño que no sea de la descendencia de Aarón se acerque para ofrecer incienso delante de Jehová, para que no sea como Coré y como su séquito; según se lo dijo Jehová por medio de Moisés.

41 El día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová. 42 Y aconteció que cuando se juntó la congregación contra Moisés y Aarón, miraron hacia el tabernáculo de reunión, y he aquí la nube lo había cubierto, y apareció la gloria de Jehová. 43 Y vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo de reunión. 44 Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 45 Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré en un momento. Y ellos se postraron sobre sus rostros. 46 Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon incienso, y ve pronto a la congregación, y haz expiación por ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Jehová; la mortandad ha comenzado. 47 Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación; y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo; y él puso incienso, e hizo expiación por el pueblo, 48 y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad. 49 Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil setecientos, sin los muertos por la rebelión de Coré. 50 Después volvió Aarón a Moisés a la puerta del tabernáculo de reunión, cuando la mortandad había cesado.

Mucho de lo que resaltaremos de este texto tiene como contexto el entendimiento de que Moisés es “el hombre” que Dios había señalado para esa obra. El respaldo de Dios se hacia evidente a través de los milagros y prodigios que se manifestaron. Con este entendimiento quiero señalar los siguientes puntos:

•  Coré es quien encabeza esta rebelión. Lo interesante del caso es que el v.1 nos dice con propiedad que este hombre era un levita. Proviene del grupo elegido por parte de Dios para ministrar (servir) en el tabernáculo. Esto le da cierto nivel de autoridad y reconocimiento entre el pueblo. Al principio hablamos un poco sobre los roles de los levitas. La razón por la cual este señalamiento es importante es porque tenemos que tomar conciencia de que somos mayordomos de lo que Dios entrega en nuestras manos. Tenemos un deber de ser fiel y responsable con aquello que Dios nos ha encomendado. Desde los días de Adán y Eva vemos que la tendencia es de culpar o señalar a otros por los errores cometido. Vemos Adán defenderse tras “La mujer que me diste” - Eva responde con “La serpiente” – El Rey Saúl dice “El pueblo quiso”. Dios da autoridad. Romanos 13.1 establece esto sin lugar a duda. Coré es un ejemplo de que tener autoridad no es sinónimo que hacer lo correcto. Aquí hay un ejemplo de cómo NO usar la influencia que Dios da. De hecho el verso siguiente – el 2- establece que recibe el apoyo de 250 príncipes. He repetido muchas veces que el concepto de mayoría no tiene un peso legitimo ante Dios. En momentos he repetido el axioma que dice “Hay momentos en el cual el termino “mayoría” se refiere a que todos los idiotas se han puesto de acuerdo.”

•  El verso 3 es la pregunta que retumba en los corazones de muchos. En esencia es el tema que esta en el mismo centro de toda rebelión. Una pregunta que cuestiona los meritos de los que están en autoridad y pone en contra posición las virtudes de los demás. ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová? - Muchas veces estas preguntas van a venir desde una postura que no entiende el verdadero operar de autoridad. EL verdadero concepto de autoridad radica en el servicio. Coré olvidó que en múltiples ocasiones había sido Moisés quien se enfrenta con Dios por el pueblo. Sus suplicas salvaron vidas. Moisés literalmente se había dado por el pueblo, sin embargo hombres como Coré sólo ven que “os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová”. Si bien es cierto que hombres como Coré no entienden que autoridad verdadera envuelve servir y no enseñorearse, no es menos cierto que tampoco entienden el proceso de selección de Dios para estas posiciones de autoridad. Soy de la opinión de que en toda la Biblia no hay lugar en el cual ese criterio queda mejor expresado que como el profeta Samuel escucho a Dios decirle en 1 Samuel 16.7: 7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón

•  El verso 4 nos muestra la reacción de Moisés. Lo lindo de este momento es que, tal como David frente a Absalón, Moisés no afirma sus fuerzas, ni trae a memoria del pueblo el mar rojo sino que cae ante Dios y suelta. Él permite que sea Dios quien decida el asunto. Reitero que este sentir de “soltar” es lo que vemos en los hombres que habían tomado en sus corazones verdadera visión de los propósitos de Dios.

•  Después de Moisés exponer el proceso en el cual Dios confirmaría su selección Moisés tiene unas palabras para Coré que tienen un gran peso para nosotros hoy. Moisés literalmente retrata el corazón de Coré. Es el corazón que impulsa la rebelión. El querer mas! Moisés literalmente señala a Coré como un hombre que no ha entendido lo que Dios le ha dado sino que quiere otra cosa. Mis hermanos – que aprendamos a ver a valorar lo que Dios nos ha llamado hacer. Recuerden que Corintios enseña que el pie no es menos porque no es ojo.

•  Cuando Dios hablo sobre libertar a su pueblo ÉL hizo una promesa. Ex 3.8 contiene esa promesa y dice: 8 y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo. La razón por la cual recuerdo lo que Dios ha dicho es para resaltar lo que la rebelión hace. La rebelión tiende a distorsionar lo que Dios ha dicho y traer confusión. El v13 de Números 16 dice: 13 ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente? . Esta es la respuesta de dos de los principales de la rebelión cuando Moisés los llamo. El detalle de relevancia esta en como describen al lugar en el cual eran esclavos. Fíjense que hablan de Egipto como tierra que destila leche y miel. No hay una consideración de lo que era su condición de esclavos. Ciertamente había leche y miel – PERO ERAN ESCLAVOS.

•  Al que Dios llama Dios respalda. El resto del texto es bien dramático. Vemos a Dios responder de una manera en la cual Coré y los que le apoyaron fueron tragados por la tierra y muerto por la misma presencia de Dios. El último detalle que resaltaremos de este texto – a fin de ayudarnos entender lo que es verdadera autoridad son las consecuencias de lo paso después de Dios dar señal de quien ÉL respaldaría. El verso 41 dice: 41 El día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová . La murmuración es prima hermana de la rebelión. Es lo que permite que un espíritu rebelde siembre su cizaña en la vida de otros. Refleja lo que se habla “en secreto” y casi siempre “en contra de”. Hermanos no permitan que la murmuración sea parte de su andar. Sin saberlo puede que te estés prestando a una manipulación del enemigo que dispare una rebelión. Esta murmuración trajo respuesta de Dios. Es como si Dios no iba permitir que quedara nada de ese mover. El verso 46 retrata el sentir de aquel que esta en autoridad. Moisés le da instrucciones a Aarón para detener la mortandad que Dios mismo ha desatado sobre el pueblo. El se entrega por aquellos que hace un momento atentaban contra él. Que gran ejemplo de verdadera autoridad. Recuerden que la Biblia establece en Efesios que debemos sujetarnos uno a los otros. Cuando retrata mas íntimamente esa instrucción llama a las mujeres a estar sujetas a sus maridos. Entonces hace algo que nos recuerda este momento. Nos llama a nosotros, esposos, a darnos por ella tal como Cristo se dio por su iglesia. Ahí esta la clave de verdadera autoridad. En lo que te des por ella, ella se someterá.

Tarea:

•  Coré, al igual que Absalón era un hombre de influencia ¿Te has dado cuenta que Dios te ha dado a ti influencia? ¿Qué piensas hacer con la influencia que Dios te ha dado?

•  Juan 13 – Hechos 2. De cada capítulo vas a señalar el versículo que más te toque y vas a resaltar como tu piensas que ese versículo afecta y se aplica a tu vida.

Reina Valera Revisada (1960) . 1998 (electronic ed.) (Sal 133.1-2). Miami : Sociedades Biblicas Unidas.
e e 2.9: Ex. 19.5–6 .
f f 2.9: Dt. 4.20 ; 7.6 ; 14.2 ; 26.18 ; Tit. 2.14 .
Reina Valera Revisada (1960) . 1998 (electronic ed.) (1 P 2.9-10). Miami : Sociedades Biblicas Unidas.
Reina Valera Revisada (1960) . 1998 (electronic ed.) (Nm 16.44-50). Miami : Sociedades Biblicas Unidas.
Reina Valera Revisada (1960) . 1998 (electronic ed.) (1 Sm 16.7). Miami : Sociedades Biblicas Unidas.
Reina Valera Revisada (1960) . 1998 (electronic ed.) (Ex 3.8-9). Miami : Sociedades Biblicas Unidas.

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